Tampoco voy a descubrir las croquetas, de sobras conocidas, elaboradas de diferentes formas y con varios ingredientes.
Ésta es una propuesta más, de cómo las hago, una mezcla de ideas de lo que me enseñó mi madre y también Lali.
Un paso a paso para mis novatos, que siempre tengo presente, para que aprendan y se lancen a hacerlas, no es complicado, solo dedicarles tiempo e imaginación para hacerlas con los ingredientes que más gusten. Con jamón ibérico de bellota quedan de lujo.
El procedimiento es el mismo para todo tipo de croquetas.
Ingredientes
- 70 gramos de harina, o 4 cucharadas.
- 500 mililitros de leche entera.
- 100 gramos de cebolla.
- 80 mililitros de aceite de oliva.
- 2 huevos duros.
- 4 lonchas de jamón serrano o ibérico de bellota, unos 42-46 gramos.
- 1 huevo entero.
- Sal.
- Pan rallado.
- Perejil (opcional).
- Aceite de oliva para freír las croquetas.

Elaboración
- Pelar y picar muy fino la cebolla.
- Picar muy fino, o como más guste, el jamón serrano.
- Pelar y picar los huevos duros.
- Lavar y picar el perejil, (no es imprescindible añadirlo).
- En una sartén grande echar aproximadamente 80 mililitros de aceite de oliva y freír a fuego medio la cebolla picadita, removiendo hasta que quede transparente.
- Añadir el jamón picado y saltearlo muy poco:

- Añadir el huevo duro picado y darle una vuelta al conjunto:

- Añadir la harina y remover todo, a fuego medio hasta el final, unos 2-3 minutos es suficiente:


- Echar la leche mientras se remueve enérgicamente sin parar para evitar se formen grumos de harina, para ello presionar con el revés de una cuchara sobre la sartén para disolver la harina homogéneamente.

- Seguir removiendo hasta que la bechamel espese, sin pasarse.

- Ahora es cuando se puede añadir el perejil picado, si se quiere.
- Probar la bechamel y salar si fuese necesario, teniendo en cuenta que una vez fritas las croquetas no queden demasiado saladas.
- Volcar la bechamel sobre una fuente suficientemente grande, para que la masa quede muy extendida, una capa delgadita.

- Reposar unas horas a temperatura ambiente hasta que enfríe completamente y así formar las croquetas.

- En un plato hondo batir un huevo.
- Poner el pan rallado sobre lámina de aluminio.
Para los siguientes pasos se me pasó hacer fotos, ya las pondré más adelante, pero es muy fácil hacerlas.
- Para hacer croquetas pequeñas, utilizar 2 cucharillas de café para, a poquitos, coger masa y formar los cilindros pequeños, girando una cuchara sobre la otra y recogiendo de cada vez la masa, para compactarla un poco. Hacer varias de cada vez.
- Por tandas, pasar las croquetitas por el huevo batido y a continuación sobre el pan rallado, presionando un poco entre las manos para empanar por completo y darles buena forma.
- Siempre hago el pan rallado en casa sobre la marcha, no cuesta trabajo. Al principio lo compraba y guardaba bien cerrado, pero a la segunda vez que comprobé quedaba apelmazado y húmedo, decidí rallarlo sobre la marcha con un aparato triturador pequeño. Le añado la sal suficiente y a veces, según lo que vaya a empanar, le añado un poco de ajo y perejil. Jamás guardo lo que sobra.
- Una vez empanadas todas las croquetas, se pueden congelar, basta colocarlas en una fuente de aluminio, luego colocar encima una lámina de aluminio y congelar. Una vez estén congeladas volver a colocar otra capa de croquetas y encima otra lámina de aluminio. Así sucesivamente.
Congelar las croquetas por cada capa que se coloque, es para evitar que las de arriba deformen a las de abajo. De esta forma quedan duras y las que se coloquen arriba no deformarán a las congeladas de abajo.
Cubrirlas con cartón, para que no se deforme la última capa y meterlas en el congelador.
Congelan estupendamente. Para consumirlas, sacarlas del congelador en el momento de freírlas.
Basta con freírlas en abundante aceite de oliva muy caliente, SIN descongelarlas previamente.

- Freír las croquetas en abundante aceite de oliva muy caliente, hasta dorarlas.
- Conviene que el aceite esté suficientemente caliente para que se dore bien el empanado, formando una costra que impida se reviente la croqueta.
Las croquetas revientan, soltando la bechamel interior, cuando el aceite no está suficientemente caliente. De todos modos, en cuanto estén doraditas y antes que revienten, sacarlas y colocarlas sobre papel absorbente.
Al igual que la tortilla de patata, se pueden comer frías o calientes.
Personalmente me gustan mucho más las croquetas frías, así como la tortilla de patata y las empanadillas de atún. Ninguno de estos 3 platos me gustan calientes, no aprecio tanto el sabor. De un día para otro, están de lujo.

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Receta de Azul Púrpura · https://www.azulpurpura.es/recetas/croquetitas-de-jamon-serrano-y-huevo-duro




