Esta sardinada se la dedico a mi marido, por el punto que le da a las sardinas, por las buenísimas sardinas que comemos en verano gracias a él, y porque se merece un olé.
Que conste que estas sardinas no las he asado yo, ni ahora ni nunca las haré, que para eso está el gran jefe.
Únicamente trasmito sus explicaciones.
¡Va por ti, gordo!
Ingredientes
- sardinas, las mejores, ni muy grandes ni muy pequeñas. De la costa.
Pescadas en los meses que no llevan R: mayo, junio, julio y agosto.
Es cuando la sardina está en su mejor momento.
- sal gorda.
Elaboración
Unas buenas sardinas al carbón requieren 5 condiciones indispensables:
- Que las sardinas sean muy frescas, del alba y que sean de la costa.
Siempre las elige mi marido, tiene buen ojo para las sardinas, por la cuenta que le trae.
- Que sean de un tamaño mediano, son las más sabrosas.
- Que el carbón haya hecho suficiente brasa, sin llama.
- Pescadas en los meses que no llevan R: mayo, junio, julio y agosto.
- Y como bien decía mi suegra, se nota cuando una sardina es fresca y jugosa cuando una vez asada se le desprende fácilmente la "camisa".
Totalmente cierto, al abrir la sardina, la piel se desprende entera, dejando la carne muy jugosa y sabrosa. Será fresca y quedará bien asada.
No pude hacerle foto a la sardina descamisada, el ataque de las fieras fue feroz, el mío también. Claro que ni pensar en la cámara.
Salar generosamente las sardinas por ambos costados, con sal gorda.
Perderán parte de la sal al asarlas.
Las sardinas se deben dejar enteras, es decir no se retiran las vísceras.
Si se quiere se pueden retirar la mayoría de escamas, con solo pasarle la mano, pero no es necesario.
Prender el carbón con tiempo de antelación, hasta que haga una buena capa de brasas.
Una vez saladas las sardinas se colocan en una doble rejilla, quedando bien sujetas entre ambas.
También se pueden colocar directamente sobre el enrejado de la barbacoa, en este caso es más incómodo, hay que ir dando vueltas sardina por sardina.
La doble rejilla plegable tiene la ventaja de que en 2 movimientos se asan todas por ambas caras al mismo tiempo.

Colocar la rejilla con las sardinas sobre las brasas, en el enrejado de la barbacoa y vigilar continuamente, ya que sueltan gotas de grasa que caen a la brasa y producen llama.
Entonces hay que retirarlas o salpicar un poco de agua para apagar la llama.
El carbón no debe producir llama, se quemarían las sardinas y por ello se quedarían muy secas y estropajosas.
El calor se puede regular subiendo más o menos el enrejado de la barbacoa y dejando más o menos brasas en la base.
También es importante el tipo de carbón que se utilice.

Con un poco de práctica se sabe enseguida cuándo están en su punto.
Mi marido las borda, le quedan exquisitas.
Este verano las ha hecho un montón de veces, nos encanta a todos.
El verano es el mejor momento de la sardina, así pues hay que aprovechar la temporada.
Retirarlas de la rejilla y comerlas enseguida.
Ahora que me está leyendo me dice:
¡Oye... no me nombres! ¡Que nadie me vaya a preguntar si llevan avecrem!
Cada cual tenemos nuestro momento calorazo-asfixiante-aquinohayquienpare delante de las brasas. En mi caso, las carnes, y el gran jefe desaparece.
Receta de Azul Púrpura · https://www.azulpurpura.es/recetas/sardinas-asadas-al-carbon




