Son mejillones rellenos muy ricos, tanto para el picoteo como aperitivo o una comida o cena.
Los probé en una ocasión en un bar.
La receta no es difícil pero sí muy laboriosa, y el resultado es un mejillón relleno sabrosísimo.
Ingredientes
Salen aproximadamente unas 24 conchas rellenas.
- 500 gramos de mejillones.
- 1 diente de ajo.
- Media cebolla.
- 1 tomate rojo maduro.
- 1 huevo.
- Pan rallado.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Bechamel espesa: 350 mililitros de leche entera.
2 cucharas colmadas de harina.
4 cucharadas de aceite.

Elaboración
- Limpiar los mejillones retirando las barbas.
- En una cazuela con un poco de agua con sal echar los mejillones, tapar y dejar cocer al vapor hasta que se abran. Sacar los mejillones según se van abriendo.
- Retirar los mejillones de las conchas y colocarlos sobre papel absorbente para eliminar toda el agua que contienen, conviene estén secos para que no suelten agua en el sofrito.
- Picar la carne de los mejillones.
- 5. Lavar bien las conchas y colocarlas sobre papel absorbente para que escurran y sequen mientras se prepara el resto.

- Pelar y picar muy fino la cebolla, tomate y ajo.
-1- En una sartén con aceite suficiente freír la cebolla y el ajo picados, hasta pocharlos, añadirle el tomate picado y dejar reducir, debe quedar espeso.
Sazonar y reservar.
-2- Añadir el picadillo de mejillones a la salsa de tomate. Sólo darle una vuelta.

- Rellenar cada concha con la mezcla de tomate y mejillón, dejando espacio para poner una capa de bechamel encima.
- Hacer una bechamel espesa: rehogar la harina en el aceite y echar la leche de golpe y la sal y remover sin parar hasta que haya espesado, probar y sazonar, debe quedar sabrosa.
- Cubrir con bechamel el relleno de cada concha enrasando y tapando por completo el picadillo, sin salir de los bordes de la concha. Dejar enfriar los mejillones rellenos:

Una vez esté fría la bechamel que cubre los mejillones:
- Batir el huevo y pincelar la superficie de la bechamel de cada mejillón y enseguida echar abundante pan rallado por encima, presionar con la palma de las manos y sacudir el pan rallado sobrante. -5-
- Disponer 2 sartenes con suficiente aceite para freír los mejillones. Se freirán la mitad de ellos en una sartén y la otra mitad en la otra sartén, pues el aceite se enturbia mucho al freír y se requema debido a la alta temperatura, por el pan rallado que sueltan y porque son muchos los mejillones.
- Echar los mejillones con cuidado en la sartén, con la cara del pan rallado hacia abajo, a fuego medio alto y freír. -6-
Al principio chisporrotean mucho, en el momento que dejen de salpicar, se pueden retirar a un plato con papel absorbente.
Para comprobar quedan doraditos me ayudo con el mango de un tenedor para no pinchar ni romper el empanado.

- Hacer lo mismo con la otra mitad de los mejillones en la otra sartén.
Se pueden comer templados, directamente de la concha del mejillón si ésta no es demasiado grande.

Pero es más cómodo utilizar una cucharilla de café.

Receta de Azul Púrpura · https://www.azulpurpura.es/recetas/monterias




