Ya era hora de que me diese la gana de hacer estos flanes tan ricos.
Con peineta incluida.
Hace mucho que tenía pendiente volver a hacer esta receta, pero ya sabéis de mi habitual vaguería y pocas ganas cuando se trata de meterme en la cocina.
Y tanto... se han tirado como fieras, qué barbaridad, qué ataque tan feroz... ¡a poco ni lo pruebo!
Cuidao que son tragones.
Flanes naturales y riquísimos, además facilísimo.
Ingredientes
- 500 mililitros de leche entera.
- 2 huevos enteros.
- 2 yemas de huevo.
- 100 gramos de azúcar para los flanes.
- 1 vaina de vainilla Vahiné (vienen dos vainas individuales en cada envase).
- 160 gramos de azúcar para el caramelo.
- Unas gotas de vinagre de vino.
- Unas gotas de agua.

Utensilios
- 6 moldes metálicos o flaneras, pequeñas, aptos para horno.

Elaboración
Precalentar el horno a 180º C con calor arriba y abajo.
- En un cazo calentar la leche con la vaina de vainilla, dejar cocer unos minutos, retirar del fuego y dejar infusionar un rato hasta que esté templada.
- En una sartén echar los 160 gramos de azúcar y unas gotas de vinagre y de agua, calentar hasta que se vaya caramelizando el azúcar, sin dejar de remover.
- Cuando ya tenga un color dorado vigilar para que no espese demasiado, es mejor que quede ligerito, pues puede que al desmoldar el flan, el caramelo se haya quedado duro en el fondo del recipiente y así no resultará un caramelo líquido que bañe el flan. Con la experiencia cogeréis el punto para que al desmoldar, quede un caramelo casi líquido cubriendo el flan.

- Volcar un poco de caramelo en cada uno de los moldes procurando cubra un poco el fondo.

- En un cuenco grande batir los huevos, las yemas y los 100 gramos de azúcar.
- Retirar la vaina de vainilla de la leche.
- Añadir la leche poco a poco batiendo cada vez.
- Volcar la mezcla en los moldes, casi hasta el borde.
- Colocar los moldes en una fuente que contenga un dedito de agua en el fondo, para que se hagan al baño maría.

- Meter en el horno durante 50 minutos o 1 hora, dependiendo del horno.
- Sacar, esperar que enfríe un poco y desmoldar los flanes.
Una vez desmoldados, mantenerlos en la nevera hasta el momento de servir.
También se pueden mantener dentro de las flaneritas en la nevera y desmoldarlos en el momento del postre.
- Untar el mármol (yo tengo silestone que para el caso vale igual) con un poco de aceite de oliva, solo una pasadita ligera, incluso se puede engrasar con un papel de cocina, muy poca cosa.
- Una vez que se ha echado el caramelo en los moldes, se deja el resto al fuego, que espese un poquitín más, que cuando levantes la cuchara se forme un hilo algo gordito.
- Con una cuchara coger enseguida un poco de caramelo, y sobre el mármol mover la cuchara a lo loco y... ¡ale! hacer garabatos sobre la mesa o silestone ligeramente engrasada.
- Enfriar el caramelo y retirar con cuidado, se desprenderá fácilmente del mármol.
Otra aclaración respecto de añadir vinagre de vino al azúcar para hacer caramelo. Mi madre me lo enseñó así, y aquí os lo explico:
Cuando calentamos el azúcar, se va fundiendo poco a poco, y tiende a formar bolitas, se va apelotonando y cuesta mucho deshacer esas bolitas de azúcar, que poco a poco hace que se pase de punto el resto del caramelo formado. Así pues, añadiendo unas gotas de vinagre se consigue un caramelo uniforme desde el principio, impide que se formen pelotillas de azúcar sin fundir, eso sí, removiendo constantemente. De este modo se le coge perfectamente el punto de caramelo que deseemos.
Para un caramelo más duro, dejarlo cocer más tiempo sin parar de remover.
Hay que tener en cuenta que el caramelo se vuelve más duro al enfriar, de ahí que se puede añadir unas gotas de agua junto con el vinagre, cuando se quiere un caramelo más blando una vez frío, éste es el caso del caramelo de los flanes.
Repito lo que dije antes: la experiencia es la base de la ciencia, así que hay que experimentar un poquito antes con los diferentes resultados de caramelo.
Es fácil: en cuanto hayan desaparecido todos los gránulos del azúcar, el caramelo tendrá un color dorado típico, apagar el fuego y comprobar el punto para ponerlo en las flaneras, basta con dejar caer unas gotitas sobre una tabla o mármol, esperar que enfríe y tocarlo para comprobarlo.
Siempre estáis a tiempo de volver al fuego para conseguir mayor dureza.
Garantizado: unas gotas de vinagre NO dejan sabor ni olor en el caramelo.
Esta vez hice los flanes en un molde de silicona de 8 compartimentos flaneros. No merece la pena. Es mejor utilizar flaneras individuales de metal que se manejan mucho mejor. Además, la mezcla dio como para 6 flanes, así que sobraron 2 compartimentos. Nada, no merece la pena el experimento.
Aun así pude desmoldarlos bien, quedaron perfectamente formados.

Receta de Azul Púrpura · https://www.azulpurpura.es/recetas/flanes-de-vainilla-individuales




