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Consejos y trucos

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Consejos y trucos

Unos cuantos truquillos para aliviar el trabajo culinario, y siempre para ahorrar tiempo y esfuerzo. Trucos pragmáticos para optimizar resultados.

  1. Cuando haya que enharinar algún alimento es mejor poner la harina necesaria sobre un trozo de papel aluminio suficientemente grande. Es conveniente doblar un poco las esquinas apretando los dos lados, de tal modo que se forme una especie de cajita para que la harina no salga despedida por los bordes del aluminio.

Cuando se ha terminado de enharinar se pliegan los bordes y esquinas del aluminio hacia el centro y se tira a la basura, para evitar que la harina sobrante manche la mesa. Con esto evitamos también tener que fregar y restregar un plato donde la harina se ha pegado debido a la humedad de algunos alimentos.

No es conveniente guardar una harina ya utilizada para alimentos. Así pues, hay que calcular bien la cantidad. Es preferible ir añadiendo según se necesite, para no tirar demasiada harina.

  1. Para una salsa bechamel o una crema pastelera que ha quedado con grumos se puede pasar la minipimer en caliente, para hacerla más uniforme y homogénea.
  2. Para que las frutas escarchadas no se caigan y no se acumulen en el fondo de un bizcocho deben enharinarse justo antes de añadirlas a la masa.

Un buen método es echar cantidad suficiente de harina en una bolsa de plástico, nueva y limpia; a continuación echar las frutas picadas, cerrar la boca de la bolsa con una mano y con la otra mano agitar la bolsa para que las frutas se impregnen por completo de la harina.

A continuación se vuelca todo en un colador de grano grueso para sacudir la harina sobrante. Los trocitos de fruta quedan cubiertos de harina y enseguida echarlo sobre la masa del bizcocho, darle un par de vueltas y volcarlo todo sobre el molde a hornear.

  1. Generalmente, cualquier guiso de legumbres con carne (ternera, cerdo o pollo) y embutido, está más sabroso si se hace la tarde anterior. Se guisa y si por la noche aún está caliente se deja a medio tapar toda la noche, siempre que sea invierno, a temperatura ambiente, sin frigo.

Si es verano mejor esperar a que enfríe y meterlo en la nevera toda la noche.

A la mañana siguiente se vuelve a dar un hervor y si fuese necesario se le añade más líquido, se sazona y se sirve.

Nunca debe hacerse esto para platos que lleven pescado o marisco.

Si se hace antes de 12 horas entonces es mejor guardarlo en el frigo hasta el momento de consumirlo.

  1. Un embutido que cueste cortar y retirar la piel (ejemplo clarísimo: el fuet), el mejor método es ponerlo bajo agua a temperatura ambiente, durante unos minutos. La piel se desprenderá fácilmente.
  2. Para que las patatas que se utilizan en las ensaladillas queden enteritas, sin deshacerse, lo mejor es cocerlas, enteras con su piel, el día antes. Se dejan a temperatura ambiente y al día siguiente pelarlas en el momento que se vayan a utilizar. De forma convencional, unos 20 minutos en agua salada hirviendo, para que queden en su punto, pero dependerá de la cantidad de patatas, de su clase y su tamaño. Si se cuecen en el microondas, el tiempo dependerá del tamaño y cantidad de patatas. En breve pondré los tiempos aproximados para que no se pasen de punto en el microondas.
  3. Siempre tener a mano en la cocina una buena crema o pomada para las quemaduras por salpicaduras de aceite o agua. Es importante evitar que se formen ampollas ni queden marcas en la piel. Uso una crema que quita el dolor y escozor casi instantáneamente, impide se forme ampolla y no deja marcas. Quien quiera saber el nombre del medicamento que me escriba al correo electrónico que hay aquí más abajo, en "tus sugerencias aquí".
  4. Normalmente el pan rallado comercial no se conserva bien una vez abierto el envase, se humedece, apelmaza y caduca antes que podamos utilizarlo, sobre todo si se habitan lugares húmedos. Una buena forma de disponer de pan rallado en cualquier momento es moler pan toast, ese que es cuadrado, el pan tostado de toda la vida que ahora viene envasado en porciones más pequeñas, así se mantiene mejor durante más tiempo y para cuando lo necesitemos se puede preparar de pan rallado fresco y en buenas condiciones en muy pocos minutos. Cuando voy a empanar un filete, muelo el pan toast junto con un poco de ajo, sal gorda y perejil, con un aparato que pica y tritura, y ya tengo listo el empanado con más sabor. Incluso se puede moler pan tostado integral.

No es conveniente guardar un pan rallado que se haya utilizado para alimentos. Así pues, hay que calcular bien la cantidad. Es preferible ir añadiendo según se necesite, para no tirar demasiado pan rallado.

  1. La carne, pescado y pollo deben salarse en el momento de cocinarlos, nunca con antelación, pues la sal es hidrófila por lo que hace perder la humedad de la carne, perdiendo todo su jugo y cuando se cocina quedará más reseca y dura.
  2. Para saber cuándo los spaguettis están al dente, un buen método es lanzar un spaguetti a un azulejo de la pared de la cocina, si se mantiene pegado al azulejo por un momento entonces está en su punto.

A Andrea le faltó tiempo para probar el método cuando se lo conté, y al rato, cuando vuelvo a la cocina me encontré decenas de spaguettis pegados a un buen trecho de azulejos. ¡Mamá...! ¡Es que es tan diiiver! ¡Mira, mira... que no se caen! A lo que respondí... ¡ya, ya! Ahora los recoges todos y a comértelos, porque esos de ahí... ¡son tu cena! Nunca más volvió a probar métodos que le perjudicasen. Ahora los prueba con un tenedor, sin más lanzamientos.

Lo más apropiado es ajustarse a los tiempos que suelen marcar los envases de pasta, incluso hay marcas que proponen dos tiempos diferentes: 1-para cuando se quieren "al dente", 2- o más blanditos.

  1. Si después de hacer una paella, el arroz está algo entero o duro, se puede poner un paño limpio encima, unos 5 o 7 minutos, o también una tapadera, en este caso vigilando para que no se pase, pues condensa mas la humedad que desprende la paella recién hecha.
  2. Las mejores sardinas son las que se pescan durante los meses sin R, es decir: mayo, junio, julio y agosto. Serán las más ricas y sabrosas para hacerlas al carbón en la barbacoa. Personalmente me gustan más las medianas o pequeñas, que las grandes.
  3. Envasado al vacío, al baño maría, en tarros de cristal con tapa metálica de rosca.

Siempre envasar el alimento acompañado de líquido, bien sea: caldo, almíbar, jugo, salsa o agua.

  • lavar y desinfectar el tarro de cristal y su tapadera, bien hirviéndolos en abundante agua durante 15-20 minutos o en friegaplatos con un programa a alta temperatura es suficiente.
  • llenar el envase con el alimento hasta el borde pero sin que desborde.
  • enroscar la tapa fuertemente
  • meter los frascos envasados y cerrados, en una cacerola amplia y cubrir con agua fría unos centímetros por encima de las tapas, unos 2-3 dedos.
  • llevarlo al fuego fuerte y cuando empiece a hervir, bajarlo sin que deje de hervir el agua. Contar 10-15 minutos.

Mientras está hirviendo se observará que las tapas de los frascos se abomban un poco y saldrán burbujitas por los bordes de las tapas, está perfecto, señal de que está expulsando el aire contenido en el alimento.

  • pasado el tiempo retirar la cacerola del fuego, retirar el agua con cuidado y sacar los frascos
  • dejarlos enfriar a temperatura ambiente
  • no es necesario almacenar todos los alimentos al vacío en el frigo, dependerá del alimento, pero sí tienen que estar en un lugar fresco y seco.

Tener en cuenta que, aun así, tienen un tiempo limitado de conservación, dependiendo del tipo de alimento. Una mermelada o salazón durará más tiempo que una salsa de tomate o verduras cocidas.

Es conveniente etiquetar y anotar en cada frasco el alimento que contiene y la fecha que se hizo el vacío como referencia para consumirlo en un plazo de 12 meses como máximo.

Por ejemplo, la mermelada inglesa de limón envasada así al vacío es conveniente almacenarla en el frigo, ya que contiene margarina.

Este tipo de conservación al vacío va bien para verduras y frutas.

  1. Para que las rodajas de morcilla de arroz no se deshagan al freírlas es mejor pasarlas por harina en ambas caras, y sacudir la sobrante. En una sartén echar suficiente aceite de oliva, calentar a fuego fuerte y freír las rodajas de morcilla de arroz por ambas caras.

De este modo quedan enteras y crujientes por fuera. A veces se desprende la piel al freírlas pero el resto de la morcilla quedará entera.

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